Nuevos horizontes para el ovino

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OVINOS

ING. AGR. CARLOS SALGADO, SUL

Mientras fluye con animosidad la presente zafra de reproductores, las plantas frigoríficas comienzan a extrañar, aún más, las reses gordas colgadas, al tiempo que los escasos vientres cotizan al alza en las ferias, aprovechando el clima y los valores. El desafío está planteado, recuperar el stock es la meta y este parece ser el año para quebrar tendencias.

Si bien los índices productivos del sector vienen siendo negativos de un tiempo a esta parte, con un hato ovino que se encuentra en los menores registros de stock en la historia arrojando una población actual de 6.600.000 cabezas según DICOSE y paralelamente se está dando una situación de mercados con fuertes ajustes en todos los rubros; el ovino, más dependiente que nunca del factor climático, avizora una oportunidad para recuperar su lugar en la producción nacional.

Para el Ing. Agr. Carlos Salgado, integrante del SUL, el año abre con un panorama que “es favorable para la producción, dentro de una ganadería nacional donde se están acomodando ciertos factores”. En tal sentido, asegura que “la ganadería va a tener mayor espacio forrajero, dado que la agricultura está en franca reducción en términos de área, en función de los precios y la baja rentabilidad que está aportando”. Superficies que al ser liberadas “no veo que la carne vacuna ocupe ese lugar y está determinando un espacio importante para la producción ovina. Hay fuertes indicadores que así lo proyectan”.

Pero va a ser todo un proceso de recuperación. “Las tasas de señalada no fueron buenas en el 2015 y eso se va a reflejar en la oferta de corderos en 2016. La producción de corderos en 2015, fue casi 150.000 cabezas inferior al 2014. Esos corderos que nacieron en la primavera de 2015, son los que se van a ofrecer en 2016. Vamos a tener además una retención de ovejas por parte del productor que se está reflejando y la faena de ovejas es una de las más bajas de los últimos años. Como así también hay una demanda de corderos que no puede ser satisfecha con la producción”.

Dentro de ese panorama, “estimo que la población ovina es probable que no caiga nuevamente en 2016. Incluso creo que puede haber un crecimiento de unas 100.000 o 200.000 cabezas. Como tendencia, diría que se mantendrá en el stock actual y se va a jugar una parada muy importante el productor en esta encarnerada que se va a dar desde marzo o abril” indicó.

La zafra de carneros viene siendo muy fluida, “la majada de cría tiene un estado mucho mejor que el año pasado en esta época y creo que eso va a servir para tener mejores tasas de señalada que son la clave para la producción para el futuro. Todo se va a jugar en la primavera del 2016, en la medida que el productor obtenga una producción de corderos importante” aseveró el profesional.

Si hablamos del volumen de faena registrado en las primeras semanas de este año “estamos con una faena de casi un 35% menos que el año pasado, que a su vez, ya era 50% inferior al anterior. La faena viene cayendo bruscamente y es donde se nota mucho la reducción en la oferta de ovejas”. Esto indica que “el presente año va a cerrar con muy bajos niveles de faena, vamos a estar por debajo del millón de cabezas, con niveles de exportación similares al 2015 o quizás inferiores”.

Con el clima a favor y un mercado con precios relativos, Salgado estima que “dentro de la ganadería se posiciona el sector ovino con un horizonte mucho más favorable que otros rubros. La carne vacuna está en el entorno de US$ 1000 por debajo dela carne ovina, una carne ovina que se mantiene en torno a los US$ 4500 para la exportación y con una lana que también ha mantenido los valores”.

LOS MERCADOS PARA LA CARNE, LA GRAN INTERROGANTE

“Todos los análisis de exportación que vienen haciendo técnicos de otros países están determinando que la oferta exportadora de carne ovina va a caer en el 2016, en Australia, Nueva Zelanda y acá también”. Uruguay no es un jugador menor, “es el tercer exportador neto de carne ovina y los tres principales exportadores van a caer en su oferta. Eso es un elemento favorable en materia de formación de precio para un mercado que está debilitado” señala.

En Nueva Zelanda, por ejemplo, “el precio del cordero está muy similar a Uruguay – valores de US$ 3,30 – US$ 3,40 -. En Australia los valores están un poco mejor porque el principal mercado es el de Estados Unidos. El nuestro es Brasil y esa es la gran desventaja que tenemos en este panorama ya que Brasil es un país que muestra muchas interrogantes de futuro, en el corto plazo sobre todo, con una evolución cambiaria y crisis política y económica que no se sabe cuándo va a terminar”.

Brasil, principal destino de nuestra carne ovina, acarrea problemas no tan recientes, pero Salgado es optimista. “Su preocupante situación, está latente desde hace ya un año y al rubro ovino le pegó, pero no tan fuerte como debería haberlo hecho. La devaluación fuerte de Brasil, se remonta a abril del año pasado. Todos esperamos que eso se refleje en los precios, pero Brasil sigue comprando muy por encima de los demás compradores de carne ovina en el Uruguay, y recién comenzó a reflejarse su coyuntura un poco en diciembre y comienzos del 2016”.

La baja oferta mundial va a ser un aspecto positivo para nuestro país. “Eso le va a dar capacidad negociadora, especialmente ante las posibilidad que se abra Estados Unidos con hueso, en condiciones especiales de producción en compartimento”. Esto permitirá “generar un panorama de venta mejor con México e Israel para la carne ovina, creando un escenario favorable para la colocación de la poca carne que vamos a tener. El desafío es que esa poca carne la coloquemos con los mejores precios y así el productor se va a ver beneficiado” afirmó.

LA LANA

Para Salgado, el mercado lanero “es un mercado que se muestra diferente a todos los commodities. Cuando todos los precios iban para arriba, la lana estaba estabilizada, no se recuperaba y ahora caen todos los precios y la lana prácticamente no”, manteniéndose con precios al productor en niveles más que interesantes. Una lana Corriedale se ubica en US$ 3,80 – US$ 3,90 y un Corriedale fino arriba de los US$ 4.

Valores que “están incluso por encima de los registrados hace 2 años. Hay una operativa de negocios atractiva” que de todos modos no contrarresta los problemas productivos. “El año pasado fue el mas bajo en productividad de lana por cabeza de los últimos 15 años, 3,66 kilos. La producción de lana cayó un 15% el año pasado” aseveró.

LA EXPORTACIÓN DEL SECTOR EN NÚMEROS

Un total de 324 millones de dólares ingresaron a Uruguay durante el año 2015 por concepto de exportaciones de los productos que componen el rubro ovino. Esta suma, representó una baja del 15% respecto a igual período anterior, según las cifras proporcionadas al Secretariado Uruguayo de la Lana por la Dirección Nacional de Aduanas.

El 78.2% de las ventas al exterior de los productos del rubro ovino, correspondió a lana y productos de lana, que totalizaron 253 millones de dólares, disminuyendo un 4.6%, con respecto al año 2014. Por su parte, la carne ovina, totalizó 60 millones de dólares, disminuyendo un 40%. Las de pieles ovinas, totalizaron 2.9 millones de dólares disminuyendo un 55%, mientras que los ovinos en pie disminuyeron un 45% al totalizar US$ 457.448. En tanto grasa de lana y lanolina contribuyó con 7.8 millones, un 20% menos que igual periodo anterior.

EN RESUMEN
Hay mucho interés y ánimo mientras se arma nuevamente el aparato productivo ovino luego de los problemas climáticos, una agricultura en alza y una carne vacuna que era muy competitiva. Hoy aparece la producción ovina con muy buen horizonte, pero una decisión ahora recién tendrá resultados dentro de un año y medio, con el clima jugando su papel protagónico. ·G·

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