Editorial N°7 Dic 2016

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A 100 AÑOS
DEL PRIMER CONGRESO

Fin de año, momento de balances y reflexiones. Pero este en particular es muy especial, porque coincide con los 100 años del primer Congreso de la Federacion Rural, realizado en Durazno el 9 de Diciembre de 1916. Un hito en la historia de nuestro Rura­lismo que no debe pasar desapercibido. Es un justo momento para rendir homenaje a todos aquellos que de alguna u otra forma, a lo largo de un siglo, realizaron su aporte a la dignísima tarea que es el trabajo gremial. Es el momento para reflexionar acerca de lo hecho, y de lo que deberíamos hacer en el futuro.
Es indudable que gracias a ese trabajo gremial, se han perpetuado instituciones como la Federacion Rural, y las han mantenido firmes en la defensa de la familia del campo.
También hay que destacar que este trabajo gremial, trasciende las acciones de la Federacion Rural y que nos ha mantenido muy cerca de instituciones hermanas, como la Asociación Rural. Es un hecho que merece ser destacado porque el país nos precisa unidos, a sabiendas de la importancia que tiene el sector para el bienestar de todos los uruguayos.
Lamentablemente, somos un país urbano que vive del campo, pero que no tiene conciencia agropecuaria. Peor aún, ya que desgraciadamente se sigue abusando del desprestigio del sector frente al resto de la sociedad, para poder gobernar y/o conseguir argumentos de quienes no ven al CAMPO, más allá de como una fuente de recursos económicos y financieros.
Nuestro CAMPO, y especialmente nuestra GENTE DE CAMPO, es mucho más que eso. Es la reserva nítida de valores cimentados en el respeto y en el amor al trabajo, que velan por la preservación de nuestras riquezas humanas y naturales.

 

Los principios espirituales que impulsan a nuestra GENTE DE CAMPO, elevan las funciones de éstas a la dignidad de un noble magisterio, más aún, de una verdadera disciplina nacional, son:
• el trabajo y el respeto, como gimnasia del músculo y educación del carácter;
• el esfuerzo armónico, como condición ineludible de la prosperidad y la dicha;
• la paz fecunda, como consecuencia del sano funcionamiento del organismo político;
• el progreso integral de la campaña, como factor determinante de la grandeza de nuestro país.
Como hace 100 años, aun es responsabilidad de la Federacion Rural, seguir man­teniendo a buen recaudo de la demagogia y del estatismo sin limitaciones, los valores sociales, la riqueza y la cultura del país, que son parte esencial de nuestra identidad democrática.
¡Salud gremialistas rurales, de ahora y de siempre!

Ing. Agr. Carlos Maria Uriarte
Diciembre, 2016

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