Volver 200 años atrás A PURA TRADICIÓN

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31ª FIESTA DE LA PATRIA GAUCHA
ARQ. HUGO PEREDA
Presidente de la Comisión Organizadora

La fiesta no necesita presentación y si requeriría páginas enteras describir las actividades que en su seno de desarrollan. Hablemos entonces de su historia, del espíritu que mantiene viva las llamas de los fogones que año a año se encienden en torno a la Laguna de las Lavanderas, en el pago más grande del país.

Presente en la organización desde la primera edición, Hugo Pereda es la persona indicada para hablar de un evento convertido en toda una institución, un mo­jón tradicionalista que cobra cada vez más adeptos fuera y dentro de fronteras.

La organización, más que una comi­sión delegada de la Intendencia Departa­mental, “que se maneja con total indepen­dencia”, para Pereda se trata de “un grupo de amigos, un conjunto de integrantes vinculados a las más diversas áreas de la sociedad tacuaremboense que todos los años queremos estar con impulso, cariño y afecto. Hoy tenemos la satisfacción de decir que a través de los años la fiesta ha ido creciendo”.

A iniciativa del Edil Dr. Carlos Arezo, el 18 de diciembre de 1986, la Junta Departa­mental de Tacuarembó aprobó por unani­midad el proyecto de fiesta que procuraría resaltar la figura del Gaucho mediante la participación de representantes y distintas Sociedades nativistas del medio.

De aquellas 14 personas que tuvieron bajo su responsabilidad llevar a la realidad la primera edición, hoy son ya 20 quienes se distribuyen las distintas actividades pertinentes a la organización del evento. Durante los seis a ocho meses previos, to­dos trabajan con el foco en cada detalle y en la renovación. “Todos los años creamos cosas nuevas a los efectos de que la fiesta sea siempre diferente” acota Pereda.

La competencia de sociedades nativis­tas constituye una parte esencial del evento. Allí, cada una tiene que hacer un “fogón” con una temática anterior al año 1920. Una te­mática que todos los años varía, a veces es ideada por la organización, otras veces es de libre elección. Para Pereda es quizá lo que más llama la atención a los visitantes, y no es para menos, ya que cada sociedad nativista estudia lo que van a presentar, sobre la épo­ca y la vestimenta. Emprenden una búsque­da de elementos originales y montan junto al fogón la más fiel representación, capaz de transportar en el tiempo a los visitantes.

Fueron 12 las primeras instituciones tradicionalistas que tomaban parte de la competencia por el gran premio Intendencia Municipal de Tacuarembó. A este número, se han agregado nueve cupos para participar en un sector de “nativistas invitadas” que competirán para acceder al primer nivel y estar más cerca de la laguna. Una instancia que se da cada dos años en función del puntaje logrado. Sin contar otra docena de instituciones que se suman con su fogón fue­ra del predio, aspirando a participar.

La propuesta de competencia es complementada por vastas actividades en el ruedo, ya sea jineteadas, mejor jinete o mejor tropilla, así como fogones y el concur­so de comidas criollas que también deben ser de antes de 1920. La elección de la “Flor del pago” es otra de las instancias donde, representando a cada aparcería, la belleza queda de lado para ser distinguida cada chica por las destrezas que puedan tener en el medio rural.

LANZAMIENTO
En el Establecimiento Lapataia de Punta Ballena, se realizó el lanzamiento de la 31a edición de la Fiesta de la Patria Gaucha que tendrá lugar del 7 al 12 de marzo.
Toda la programación en: patriagaucha.com.uy

 

OTROS TIEMPOS
La sociedad se ha vuelto urbana. El desarraigo de la gente de campo de su habitual medio de vida se ha acentua­do drásticamente. De ello no tiene duda Pereda, pero enfáticamente sostiene que “todos, así vivamos en la ciudad, tenemos una raíz gaucha, por eso es que gusta tanto la jineteada, es una cosa que está muy arraigada en el ser uruguayo, en todo lo que nosotros llamamos la Patria Gaucha y que involucra también a Río Grande do Sul y las provincias argentinas”.

Lejos de verse disminuida en con­currencia, pese a los tiempos que corren, Pereda asegura que la presencia de públi­co es cada vez mayor. Son unas 100.000 las personas que asisten durante todos los días y abonan su entrada, indica.

El desfile gaucho del día sábado es otro ejemplo de la convocatoria creciente. Por las calles de la ciudad de Tacuarembó son unos 4.600 los jinetes que desfilan procedentes desde diferentes rincones del Uruguay luciendo sus mejores pilchas y ho­menajeando al prócer Artigas haciendo una parada frente a su monumento.

Luis Landrisina y Laetitia d’Aren­berg son los padrinos del evento, figuras públicas que apoyan la causa tradiciona­lista desde diversos ángulos y ponen su grano de arena para mantener y potenciar la difusión e identidad de la fiesta. Una fiesta que debe ser valorada como una cita obligatoria con nuestras más entrañable tradiciones. ·GC·

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