DEFENDER EL CAMPO CREANDO CONCIENCIA AGROPECUARIA

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ESC. RICARDO BEROIS
Vicepresidente Segundo de la Federación Rural

Sabedores de que “en el camino está la recompensa”, Federación Rural redobla la apuesta gremial procurando defender a quienes desde su labor diaria cultivan la tierra y transforman en relevante a nuestro país a la hora de producir alimentos para el mundo.

En la antesala del Congreso cente­nario de la Federación Rural, intentaremos aquí hacer un repaso de algunas de las acciones que se llevaron a cabo en este último año.
El Consejo de la Federación encaró su trabajo tomando en cuenta los temas bases de la declaratoria del Congreso anterior y los hechos emanados de la co­yuntura de la actividad agropecuaria.

En primer lugar y antes de ana­lizar los temas, queremos destacar la excelente disposición y esfuerzo de los compañeros de la Sociedad Fomento Agropecuaria de Lascano, Federada anfi­triona del Congreso Centenario; habiendo demostrado en todo momento un amplio sentido de responsabilidad, no dejando escapar detalle alguno en la organiza­ción, al servicio de la causa ruralista.

Los Congresos son momentos tras­cendentes para la puesta a punto de todos los temas que preocupan al sector, donde los delegados de las Federadas exponen sus puntos de vista, constituyéndose en la máxima autoridad federal, no tenien­do otros límites de competencia que los emanados de los respectivos estatutos. Es por esto que es muy importante tener una muy buena participación, porque de aquí surgen las líneas de trabajo en defensa de la familia rural. Nunca debemos olvidar los principios rectores de las asociaciones gremiales, creadas en procura de buscar la conjunción de esfuerzos en defensa del tra­bajo rural, sólo con la unión en el esfuerzo mancomunado se podrá potenciar la activi­dad, organizar las demandas en resguardo de nuestros intereses.

El agro siempre ha sido el protago­nista de la actividad económica del país, el agro fue el que transformó al Uruguay en un país destacado en el mundo, nos conocen como productores de alimentos y es nuestra responsabilidad mantener en alto la actividad. Estamos entre los mayores exportadores mundiales de alimentos, sin embargo, muchos se ruborizan al reco­nocer y aceptar que el Uruguay es un país agropecuario y que el Uruguay vive de lo que el campo produce.

Es por esto que la Federación Rural no ha descansado en procura de ser escu­chada y poder influir en las decisiones de políticas agropecuarias que se han tomado en el país.

Como decíamos en el Congreso de Florida, la Federación Rural es una entidad democrática, de libres pensadores y el único compromiso que tenemos es con la dignidad y el progreso de la agropecuaria nacional.
De esta forma se trató de estar en todos los lugares donde se requirió la presencia del Consejo, sesionando en Ta­cuarembó, Zapicán, Durazno, con todas las federadas de Rocha, Prado, Expoactiva de Soriano, delegados en varias asambleas de federadas en todo el país. Hemos tratado de atender todas las inquietudes de cada federada, dando respuesta permanente a todos los temas, porque el Consejo se debe al trabajo de todas las federadas.

Somos productores, igual que todos los asociados, con iguales problemas de tiempo y de trabajo, pero dedicamos el mayor tiempo posible al trabajo gremial, sabemos que sería ideal estar en todos lados, pero el tiempo y la realidad econó­mica impiden cumplir como pretendemos, sabedores que “en el camino está nuestra recompensa”, al decir del técnico de nues­tra selección de fútbol.

En materia de cominería estuvimos reunidos -con un sano intercambio de opiniones- en nuestro Consejo, con el Mi­nistro de Transporte y Obras Públicas, con el Director de la Oficina de Planeamiento y Presupuesto y Director de Desarrollo de esta oficina. Dimos nuestro punto de vista en las políticas de desarrollo vial del país. De la misma forma visitamos al Coman­dante del Ejército a los efectos de conocer la disponibilidad del Batallón de Ingenieros, dedicados a la infraestructura vial.

También recibimos en el Consejo de la Federación al Ministro de Ganadería Agricultura y Pesca, desarrollando un fruc­tífero intercambio de opiniones sobre todos los temas que hacen a la realidad agrope­cuaria. El 2 de mayo fuimos recibidos por el Ministro en su despacho, en donde se acordó una agenda de trabajo con reunio­nes cada cuatro meses. En esta reunión se trataron temas sobre competitividad, mercado de hacienda, endeudamiento, ley de inclusión financiera entre otros. Siem­pre será tarea difícil mantener el equilibrio entre nuestros intereses, los reclamos y las decisiones corporativas a tomar.

Es elogioso el trabajo de nuestros delegados en CONAHSA (Comisión Nacional Honoraria de Sanidad Animal) y en las CODESA, que son las comisiones departamentales, este trabajo honorario de técnicos que llevan la posición del gremio al ámbito donde se definen las políticas sanitarias del país, es clave. Nos gustaría que fuera más valorado como opinión idó­nea, porque los productores debemos ser escuchados, el esfuerzo privado debe ser tenido en cuenta en al ámbito público.
En la reforma legislativa de la ley de seguridad rural que amplió la pena y modi­ficó la legislación sobre Abigeato, tuvimos -como Federación Rural- activa partici­pación y la opinión de los productores se hizo escuchar. Siendo éste un instrumento que ya ha tenido buena repercusión en la Justicia, dictando sentencias ejemplari­zantes que marcan un nuevo camino en la jurisprudencia uruguaya. Es el comienzo y quedan cosas por hacer, pero avanzamos.

También queremos destacar el traba­jo de nuestros delegados en INAC, siendo fundamental su participación en el nuevo decreto del Poder Ejecutivo que mejora lo anterior y contempla parcialmente los reclamos de los productores en cuanto al dressing. Seguiremos trabajando para que se haga el pago en 3ª. balanza, donde no hay posibilidad alguna de dualidad y es la mejor defensa del productor, lo que se consiguió es un avance y esperemos que se aplique de buena forma.
Son muchas más las acciones de la Federación Rural y la participación de nuestros delegados en el SGNIC, en el Plan Agropecuario y en el SUL, que se nos hace imposible detallar, sólo lo enunciamos como reconocimiento a la labor en defensa de los intereses del gremio.

La competitividad ha sido nuestro desvelo permanente de la Federación Rural, por eso se coloca como mesa de cierre del Congreso de Lascano, el tema de la competitividad en la actual coyuntura y su historia, con destacados panelistas, para entender los tiempos económicos y de política agropecuaria, en procura de tener la mejor información para la toma de decisiones.
Por supuesto que son muchas más las acciones del año, destacamos algunas para que sirvan como insumo para el sano intercambio de opiniones, ejercicio funda­mental de fortalecimiento institucional.
Como mensaje, nos interesa comen­zar a darle al agro el respeto y el apoyo que se merece, no se puede dividir el país en campo y ciudad; a los políticos que dejen de pensar sólo en los votos y que hablen del agro en forma positiva, porque eso los va a definir como estadistas, pen­sando más en el país que en las próxima elecciones.

“EL QUE NO SABE DE DÓNDE VIENE, NO SABE A DÓNDE VA”

La vinculación con el sector es desde siempre, acompañando a mi padre, después -como tantos jóvenes del interior-tuve que partir a la capital a estudiar. Hice toda la carrera trabajando y eso hizo que tuviera poco tiempo para ir al campo, pero con mi padre y mis tíos seguía de cerca toda la actividad.

La producción rural se vive de una forma particular, que lamentablemente muchas veces no se entiende fuera del sector. Es más que un trabajo, es un estilo de vida. Si uno pasa raya, es mucho el sacrificio, el riesgo y muy poca la renta­bilidad. A la altura de mi vida viviría mejor de lo que saco del capital, que trabajando ese capital. Pero el trabajo de campo tiene otras cosas, que no se miden en plata, es parte de nuestros sentimientos, si pierdo el contacto con el campo se me iría apa­gando una parte importante de la vida.

La defensa del campo y de la idiosin­crasia rural la vivo con intensidad, vivimos en un país urbano que vive del campo y sin conciencia agropecuaria, por eso daremos todo nuestro aliento para que en nues­tro país exista conciencia agropecuaria, porque el que no sabe de dónde viene no sabe a dónde va.
Hace muchos años que soy socio de la Sociedad de Fomento de Flores, primero fue mi padre y después ingrese yo, esta vieja y señera Institución -que nace en 1905- es parte de la identidad de nuestro Departamento.

La vida me llevó a la actividad política, fui electo diputado por el departamento de Flores en 1995 y después fui reelecto por dos períodos más, también estuve cinco años ocupando la Secretaría General de la Intendencia, esta larga etapa política partidaria, hizo que no integrara la directiva gremial, no concibo esta mixtura, una cosa o la otra.
La política gremial requiere indepen­dencia de criterios, sin ataduras, el com­promiso es con los intereses del campo. Por eso no me vinculo antes a la directiva de Sociedad de Fomento de Flores, des­pués de pasada la etapa descrita, amigos me invitan a participar y en el año 2015 integro la lista al Consejo de la Federación por la Sociedad de Fomento de Flores.

De ahí en más, el compromiso gremial se profundiza, para mí es muy gratificante cumplir con un debe que tenía, que es el gremialismo rura donde volcar toda mi experiencia en el gremio.
Estuve del otro lado del mostrador y se –con propiedad- la poca relevancia que tiene el agro en la tarea Parlamentaria. No acuso, es parte de lo que somos como país, el Parlamento es el reflejo de la socie­dad, los legisladores son los representan­tes y la imagen misma de nuestra comuni­dad. La carrera política ya la hice, no vengo al gremialismo a usarlo como apoyo de otras aspiraciones, por el contrario vengo a ofrecer mi experiencia, mis trabajo, los productores chicos somos los que más necesitamos de un gremio organizado y fuerte, los grandes se defienden solos.

La Federación Rural tiene todo esto que es fundamental, independencia, sin ataduras, sabiendo manejar la propuestas con equilibrio y además en sus más de 50 Federadas hay todo tipo de productores y de todo tamaño, grandes, chicos, media­nos, con un solo objetivo que es la defensa del productor rural y de la gente del cam­po, por eso quiero mucho a la Federación Rural, una herramienta que bien utilizada es y será muy fructífera, depende de noso­tros mismos. ·GC·

 

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