ABIERTOS AL DIÁLOGO

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ING. AGR. MARTÍN URÍA
Presidente Sociedad Agropecuaria de Cerro Largo

No es cuestión de gritar. Es hablar. No pasa solamente por decir, también por escuchar. No es a puertas cerradas, sino con tranqueras abiertas. Con ese espíritu, los actores productivos del departamento de Cerro Largo crearon una Mesa de Enlace, y luego pensaron un Cabildo Abierto.

Y así, cuando fueron más de 400 personas desde Melo hablando sobre las mismas preocupaciones y planteando distintas alternativas de solución, surgió la declaración final que denuncia públicamen­te “pérdida de margen económico y la falta de atención de quienes están en los luga­res de decisión y forman parte del Estado”. Cuando los que trabajan se expresaron, los que gobiernan escucharon. “Y se tuvieron que aguantar en el molde todos los políti­cos que estaban allí presentes, que no eran pocos”, dice el presidente de la Sociedad Agropecuaria de Cerro Largo, Martín Uría.

El comienzo de la acción debe re­montarse al año 2016, aunque las primeras reuniones se dieron en el caluroso enero 2017. “La iniciativa surge a partir de que nosotros en Cerro Largo formamos una Mesa de Enlace donde estamos sentados diferentes sectores de la economía del de­partamento y a partir de ahí, al ver que en­tre los sectores de la economía regional no estábamos informados de lo que le pasaba a un sector o al otro, primero conformamos esta Mesa de Enlace para ponernos al día de la situación de cada espacio” cuenta Uría desde Melo.

Una vez en marcha la Mesa de Enla­ce, y ante el desconocimiento constatado de las diferentes realidades productivas en­tre sí, las directivas de las distintas institu­ciones partícipes sugirieron pedir a la gente que opinara para saber cuál era el sentir general, siendo el punta pie para forjar el primer Cabildo Abierto de Cerro Largo, que en junio tendrá su émulo en la ciudad de Treinta y Tres, y que pretende más instan­cias similares en el resto del país.

“Lo organizamos con un poco de miedo porque no sabíamos cómo mane­jarlo, no teníamos experiencia en esto y la verdad que estábamos preocupados por el ambiente que se fuera a formar. Eviden­temente se pudo hacer, se hizo bien, no hubo ningún problema, todas las personas se pudieron manifestar. Inclusive fue un llamado abierto sin invitación particular y se arrimaron políticos, sindicatos, estuvo el gremio de los empleados de COLEME en Melo, el SUNCA, todos pudieron hablar y dieron su punto de vista, sin problemas. Se creó un ambiente muy bueno”, deja en claro el presidente de la gremial arachana.

Cuando los problemas se vuelven cercanos a la gente, nace la unión. Cuando las conversaciones tienen más coinciden­cias que discrepancias, surgen los esta­díos gremiales. Esta Mesa de Enlace no fue la excepción.

El Cabildo Abierto se realizó en el Centro Unión Obrero de la ciudad de Melo. “Allí se acomodó bastante gente, y fue una decisión jugada porque aspirábamos a que participara mucha gente. Colmó totalmente la expectativa con la presencia de unas 400 personas”.

Organizar a tanta concurrencia implicó instrumentar un mecanismo donde había que anotarse con anticipación para poder hablar. “En el mismo Cabildo la gente pedía la palabra, anotábamos y cada uno tenía 5 minutos para exponer el planteo. Desde ahí cada cual se manifestaba y se fueron mechando diferentes consignas porque hablaron comerciantes de la zona y productores agropecuarios, o un sindi­calista y un político. No había un orden por sector. Hablaron unas 25 o 30 personas, el Cabildo duró dos horas y media, siempre con gente hablando. En un momento cerra­mos la lista de oradores porque se iba muy largo”, narra Uría respecto a una instancia con inusitada visibilidad en los medios de comunicación de alcance nacional.

FRUTO DE LA BUENA VOLUNTAD
Un día cualquiera de di­ciembre, coincidieron en diálogo y posturas el presidente de la gremial de transportistas de Cerro Largo y el presidente de la Sociedad Agropecuaria de aquel departamento. Era una charla informal bajo el abrasador sol del norte.
– A los camioneros no nos dan los números, dijo Mario Gon­zález, presidente de los fleteros.
– Los agricultores no podemos pagar más porque tampoco nos dan los números, respondió Uría, en la voz de los productores.
Sin resultados numéricos positivos, ambos gremialistas se dieron cuenta que debían tomar cartas en el asunto. Los dos invitaron al Centro Comercial de Cerro Largo, y así se fueron sumando actores.
Hoy en la Mesa de Enlace cohabitan instituciones relacio­nadas con la actividad agrope­cuaria, el Centro Comercial de Cerro Largo, los apicultores, fleteros a través de su gremio, los barraqueros del departamento y sociedades como la de Cerro Chato, la Liga de Trabajo de Frai­le Muerto, instituciones ligadas al sector agropecuario. Si se mapea la actividad del departamento fronterizo, está representada la mayoría de la opinión de los sectores.

LA DECLARACIÓN DE MELO
Quienes integraban la “mesa organi­zadora” tomaron nota y a partir de éstas se elaboró una resolución final del Cabildo y se hizo pública en el momento.

“Los que hoy estamos acá integra­mos sectores con impulso, que demandan inversión económica, demandan tiempo y trabajo, que asumen riesgos futuros, produ­ciendo cantidad y calidad, apostando a ser eficientes, asumiendo la incertidumbre de los mercados, prestando mejores servicios, ofreciendo mejores productos al consumi­dor, cada cual en su rubro pero con una característica en común: la pérdida de margen económico, y la falta de atención de quienes están en los lugares de decisión y forman parte del Estado.

Sectores privados de la economía que en su camino afrontan las dificultades pro­pias, y además cargan con el peso de un estado ineficiente, soportando un aumento constante de costos estructurales del país, el valor de la energía y los combustibles, aumentos de impuestos nacionales y departamentales, la falta de infraestructura y caminería, la inseguridad, la exigencia de más trámites burocráticos en todas las actividades que luego de nada sirven ni nadie controla.

Soportamos un atraso cambiario reconocido por todos los economistas con el objetivo de manejar la inflación sin tener que pensar en ajustar el gasto público, pero hipotecando conscientemente a los sectores exportadores del país.

Una pequeña respuesta a alguna cosa que se dijo por ahí, todo lo anterior son realidades, que en el trabajo que cum­plen las instituciones ha sido planteado en diferentes oportunidades y a quien corres­pondía, lamentablemente los temas siguen ahí porque no fueron atendidos o fueron atendidos a medias.

Se plantea por el sector empresarial y trabajador que se le den a las empresas las mismas condiciones que se les dan a las grandes empresas extranjeras que llegan o están en el Uruguay.

Queda planteada la preocupación de que los ciudadanos puedan utilizar o no, la tarjeta de crédito o de débito y se pone arriba de la mesa discrepancias con la Ley de Inclusión Financiera.

Así como se nos pide a las empresas y a los trabajadores, se le solicita al Estado mayor eficiencia y menor costo, también se solicita mayor unidad en la defensa de las fuentes de trabajo del departamento.

Quedan planteados temas muy importantes como el plebiscito a la Ley de Inclusión Financiera y la liberación de importación de los combustibles, son temas que los ciudadanos tendremos que ir pensando con el tiempo ya que sería un cambio estructural muy importante para el país.

A nivel departamental se plantea la necesidad de lograr el apoyo nacional al Turismo y al Carnaval de nuestro departa­mento y la necesidad de mayor control en las medidas de seguridad en el tránsito.

Se habló de la falta de confianza y de credibilidad en los políticos pero entende­mos y queremos reafirmar, somos defenso­res del sistema democrático con partidos políticos y políticos, pero son estos que tienen que recordar que están para servir y atender a todos los ciudadanos de este país.

En resumen lo que hemos hecho no es más que reclamar la defensa y fomento del trabajo y de nuestra producción como forma de dignificar a todos los ciudadanos de este país”.

Las preocupaciones puntuales son muchas. Las generales se pueden resu­mir en forma básica: la libre importación de combustible emparentada con el tema ANCAP, los costos que debe soportar cada emprendimiento y la inclusión financiera, firme planteo del sector comercial.

“La mayoría de los que opinaron -a excepción de los políticos- coincide en su malestar con el sector político. Están lejos de las actividades y de las realidades, lo plantearon abiertamente y los que estaban presentes como políticos lo tuvieron que aguantar callados la boca”, recuerda el presidente de la gremial ruralista arachana.

CONTAGIAR EL ENTUSIASMO
Separados por las chacras de arroz, los departamentos de Cerro Largo y Treinta y Tres reúnen problemáticas similares. El norte les une en geografía y les separa en distancias del resto del Uruguay. Por ello la región olimareña planifica su propio Cabildo Abierto para el día 19 de junio.

“Hubo gente del vecino depar­tamento en este Cabildo y el 19 de junio están programando hacer uno en Treinta y Tres, a partir del entu­siasmo. Era otra de las cosas que pretendíamos, que esto se empeza­ra a repicar en todo el país. Nosotros vamos a estar participando el 19, y creo que va por ahí la cosa”, señala Uría desde el orgullo de haber dado el primer paso.

Mientras tanto, en Cerro Largo lo próximo que se tiene planificado es convocar a los sindicatos del departamento. “Queremos juntarnos con los empleados del departa­mento para sentarnos con ellos y desmitificar que somos enemigos, queremos trabajar juntos. Si las empresas funcionan hay trabajo, y eso lo deben entender los em­pleados”, cierra su pensamiento. Mientras tanto, piensa en la forma de que estos puntos de encuentro y preocupación de los que trabajan y producen, se extienda al resto del territorio nacional.

EL MISMO PROBLEMA
Mientras estos cabildos se corpo­rizan en otras regiones, la realidad de Cerro Largo no se diferencia del resto del país, aunque con puntualizaciones que agravan el contexto. Uría lo cuenta con propiedad. “Nuestro departamento es el de menor desarrollo del país, estamos lejos de los puntos de salida y entrada de la mercadería. Tenemos un costo adicional a todo lo que se produce acá. Este último año se vio muy disminuida el área de soja y el resto de las actividades vinculadas al agro están muy afectadas directamente”.

“Todos trabajamos sin margen, el comercio siente el debilitamiento de la economía. El departamento se mueve básicamente en torno a la actividad agropecuaria. Gremialmente hacemos lo que podemos, trabajamos, hacemos los planteos donde hay que hacerlos pero nos topamos con un sector político en general -dejando de lado lo partidario-que está lejos de la realidad y con pocas ideas. El diagnóstico lo hacemos cada día, pero sin plantear ideas futuras. Es preocupante, trabajamos fuerte pero muy preocupados” asevera el gremialista.

Se puede ir más lejos aún en las apreciaciones, y señalar con el dedo a aquellos que desde los estamentos de gobierno pueden tomar las decisiones de salvoconducto. Es lo que hace Uría, representante de un sector muy dismi­nuido.

“Hay desconocimiento de la realidad económica que se está vivien­do. Escuché al Ministro (Danilo) Astori en relación a la reunión en Cardal entre tamberos y el Presidente Vázquez, y el Ministro habló de un endeudamiento relativo, que el gobierno debe salir a ayudar. Los productores no precisamos que el gobierno nos ayude, simplemen­te que reconozca que el país está con costos carísimos y deben trabajar en tal sentido. Que trabajen en las cuentas de ellos que el sector privado no necesita de su ayuda, funciona por sí sólo, pero no podemos cargar con la ineficiencia y los costos del Estado” sentencia.·GC·

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