PRIMERO DECIR QUE SI, DESPUÉS VER COMO SE HACE

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LIC. VALERIA SASSO
Gerente comercial y de marketing de Agronegocios del Plata (ADP)

Un análisis sobre “clusters sojeros en Uruguay” era la temática de su tesis de grado, fue el motivo que la llevó a su Dolores natal para entrevistar a Marcos Guigou y fue la misma que en febrero de 2008 le permitió formar parte de ADP. Parece sencillo, pero en realidad se trata del resultado de una actitud hacia la vida y el trabajo que se cultiva a diario.

Finalmente se recibió como Licencia­da en Negocios Internacionales y Guigou pasó de ser un referente para ser también su empleador, haciéndola parte del futuro departamento de Comercio Exterior de ADP. “Fue bastante sorpresivo”, comenta nueve años después Valeria Sasso, quien no se esperaba tal resultado para aquella tarea académica.

Dedicarse al agro negocio no estuvo originalmente en sus planes. Fue Arquitec­tura su opción universitaria inicial y apostó a la carrera durante tres años hasta que no fueron viables los horarios de estudio y la continuidad laboral. Por entonces, como pasante de la Facultad de Ingeniería formó parte del proyecto de historia laboral de Uruguay de BPS, cuando se iniciaba la digitalización, dirigido por el Cr. Alberto Sayagués, un trabajo del que recuerda que posteriormente fue premiado por la ONU.

Con 23 años, Empretec, organización del Banco Interamericano del Desarrollo, constituyó su segunda experiencia laboral desarrollando departamentos de comercio exterior en diferentes empresas y organi­zaciones como la Embajada de Canadá o Rialco.

Finalmente una beca en la Univer­sidad Católica le permitió acceder a la carrera de Negocios Internacionales y después la historia ya es sabida. “Los años de trabajo para jubilarme ya los tengo, falta cumplir la edad nada más” comenta entre risas, mientras destaca que a la hora de elegir donde desarrollarse, “siempre estuve vinculada a proyectos que por algún motivo me llamaran la atención. No me define un rubro sino el desafío que implica”.

SU TRAYECTORIA EN ADP
Aceptando desafíos fue “repatriada” a su Dolores en tiempos donde “comenzó un florecimiento para el sector agrícola”. La exportación de soja en Uruguay daba sus primeros pasos y tendía a proyectarse. “Han sido años de mucho trabajo, muchos cambios tanto en el mercado internacional y en la competencia local con la presencia de nuevas empresas abocadas al comercio de granos” evalúa Sasso.

Actualmente se desempeña como Gerente Comercial y de Marketing, mientras su primera posición dentro de la empresa fue como Asistente de Comercio Exterior. Muchas cosas han cambiado “desde que comencé en la empresa. He sido mamá de dos varones, hoy con cuatro y seis años respectivamente” ejemplifica.

Su periodo maternal coincidió con un momento donde los desafíos en el área comercial de la empresa eran muy exigen­tes “había que salir a desarrollar fuerte” y ante la imposibilidad personal, “de común acuerdo creamos una nueva unidad de desarrollo dentro de la empresa denomina­da Nuevos Negocios e Innovación, per­mitiéndome acoplar mi vida a la empresa y logrando muchos objetivos desde ese nuevo sector, cuestiones que hasta hoy se siguen aplicando en la compañía, como las células fotovoltaicas o el desarrollo de feedlots” asevera.

Una vez que los chicos crecieron, surgió la oportunidad de volver al área comercial en 2015, “retomando el desafío de liderar el área comercial e incorporando marketing ya que entendemos que conocer bien al cliente es lo que hace la diferencia en una empresa locataria ante una multi­nacional” sostiene Sasso, quien valora la compañía como “una empresa maravillosa para trabajar, con oportunidades en todo lo que uno quiera apostar, crecer, plantear algo nuevo y ser escuchados”.

LA MOTIVACIÓN
Valeria Sasso no duda cuando se le pregunta por aquello que la mueve a diario, que la lleva a tomar decisiones desde una posición de tal responsabilidad. Para ella la motivación personal radica en ser conscien­te de que “el desafío es el camino. Enten­der que no hay un objetivo en sí al cual se llega como meta final”.

Valora la posibilidad de haber podido conocer y aprender de las personas que se ha rodeado. “Atesoro en mi historia mu­chísimas amistades que me han permitido entender que así es como funciona real­mente la vida y como las redes que uno va tejiendo a lo largo del tiempo es lo que a uno en definitiva lo van a sostener” conside­ra. “Crecer en relaciones es lo que a mí me motiva y es un ejemplo que quiero dejarle a mis hijos” sentencia.

El ejemplo de lucha de sus padres fue su impulso, fundamentalmente en los pri­meros años de carrera como estudiante en Montevideo, un aprendizaje que sirvió para toda la vida. “Primero decir que si, después ver como se hace” es una frase que me dijo un profesor en Facultad y desde entonces ha sido otra de las premisas.

LA MUJER QUE NO VE LÍMITES
“Por el hecho de ser mujer no he visto limitante alguna” enfatiza Sasso. “Entiendo que los limites están dentro de uno mismo. Personalmente limito lo profesional como una opción para poder ser madre y estar cerca de mis hijos” comparte, argumen­tando que “opto por estar presente en esta etapa de su desarrollo, por ir a buscarlos al colegio o verlos jugar al futbol en sus campeonatos los fines de semana”.

Surge también el concepto de equi­librio. “Quiero estar presente en la medida que pueda hacer viable la carrera profe­sional en paralelo” y se genera entonces la toma de decisiones en consecuencia, decisiones de las cuales subraya que no se arrepiente en absoluto.

Según Sasso, trabajar dentro del mundo agropecuario tampoco presenta misterios para damas, “del mismo modo que cada persona esté dispuesta a luchar por lo que cree que le corresponde, los lugares dentro del agro están dispuestos para desempeñarse independientemente del género”.

En general, “la sociedad dicta que quien tiene que quedarse en casa es la mamá y el padre debe salir a recorrer clien­tes, pero si una familia está bien planteada y los acuerdos son tales que permitan que ambos se puedan desarrollar profesional­mente en la medida que ellos quieran, no habría problema alguno. No veo limitante, depende de lo que cada uno quiera hacer y las decisiones que esté dispuesto a tomar en consecuencia”.

ADP Y EL NEGOCIO AGRÍCOLA
ADP ha resultado en una empresa “muy flexible y creo que esa capacidad para adaptarse a los cambios es lo que mantiene a la compañía con proyecciones a largo plazo” sostiene desde la gerencia comercial. De un tiempo a esta parte, ADP pasó a ser de una de las principales pro­ductoras de granos a convertirse no solo en eso, sino que una de las principales productoras de carne con una capacidad de cabezas encerradas en corrales de las mayores del país.

Para Sasso, esa flexibilidad es lo que le ha permitido “diversificarse hacia el sector ganadero con clientes que trabajan en ese rubro sin haber sido colaborado­res nuestros en lo agrícola”. La ganadería brinda más estabilidad al negocio que lo aportado por la agricultura, “esto posibili­ta también a la compañía contar con ese ámbito sólido de proyección luego de las turbulencias vividas a nivel de mercado” afirma.

La profesional valora en forma posi­tiva el futuro. “Hacia adelante no creo que se vean mayores incertidumbres, incluso en la ganadería, donde todo indicaría que la producción de carne uruguaya posee interés en el mundo e incluso la estabilidad de la cuota 481 no resulta ser una amenaza de futuro. Así que tenemos muy buenas expectativas para adelante en cuanto al equilibrio de la compañía”.

Si hablamos de nuevos negocios para ADP, “confirmamos recientemente una exportación de Colza”, cultivo que desde hace seis años siembra ADP y que procuraba algo más que una salida local mediante la comercialización con ALUR, “entendíamos de que debíamos cerrar el ciclo comercial y para que este sea legíti­mo debe haber competitividad y en este caso está dada por mercados en el exterior algo que nos mantenía inquietos ya que realmente entendemos que se trata de un cultivo que llegó para quedarse en el in­vierno del Uruguay y brinda una interesante alternativa al trigo y su baja cotizaciones” señala.

ADP no apunta inicialmente a cultivos de alto volumen en Colza, “consideramos que las cosas debemos hacerlas paula­tinamente, con pies firme y en principio apuntaremos a crear la imagen del país como exportador del grano ya que son las primeras instancias a granel con rumbo al exterior el año entrante y así se pueda proyectar a largo plazo”.

Sobre el emergente cultivo, Sasso informa que “hoy la empresa tiene una semilla para vender al productor, un ase­soramiento con una base sólida adquirida mediante años de experiencia


RESPONSABILIDAD SOCIAL EMPRESARIAL “PERSONAL”
Desde hace ocho años diri­ge voluntariamente con Silvia, su hermana, un Centro de Educa­ción Inicial en Dolores, descrito, medio en broma, medio en serio, como su “faceta personal de res­ponsabilidad social”, colaboran­do con un trabajo “genial que se hace con 60 chicos, apuntando a dar apoyo a niños que requieran de atenciones especiales y no encuentran en el ámbito formal el recibimiento que requieren”.

Estamos asociados con Bayer para la provisión de insumos de calidad, tene­mos también know how en nuestra planta de acopio para recibir y acondicionar la semilla para la comercialización y ahora apuntamos a la experiencia comercial para la exportación que es lo que nos faltaba para cerrar el ciclo y posicionarnos el año que viene con un negocio más abarcativo”.

Por otro lado, son varias las alianzas sobre las que la empresa está trabajan­do, como por ejemplo con Bioceres para desarrollar nuevas variedades de semillas de soja, cultivo que sigue siendo el motor de la agricultura en el país. “Seguimos apuntando fuerte al Trigo con variedades mejoradoras, algo que venimos apostando en alianza con Cargill para su comercializa­ción. En definitiva hay mucho movimiento en el año y buenas perspectivas”. ·GC·

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